jueves, 3 de marzo de 2011

III. Pedro Zarraluki o qué hace un tipo así en un lugar como este.

"Me sentía poseedor absoluto de la forma emocional de aquella mujer, y ya era capaz de expresar lo que su contemplación me hacía sentir sin detenerme en la realidad aparente. Y llegó el momento en que Lizzie fue color y forma, todos los colores y todas las formas, porque su espíritu se totalizó en mis manos. Necesité veinte óleos para desembocar en el primer abstracto."
Pedro Zarraluki,
Galerías de enormidades.

Zarraluki es de aquellos escritores que se publican sus obras, se hacen sus prólogos e incluso se autobiografían en las pestañas de la portada. Los otros ciudadanos de España hacen lo mismo que él. Se propagandean, se muestran en ferias, se prefieren a los demás, se lanzan al estrellato, se manejan en el mercado y aún tienen la desfachatez de pronunciarse rectos seguidores de algún código moral camuflado en la prensa rosa, en el panorama político y en la información sensacionalista. Algunas de aquellas ovejas con fauces incluso se declaran fieles votantes de  las bienaventuranzas mientras cierran las puertasn a sus congéneres ateos. Al igual que el pintor de Zarraluki, los ciudadanos se creen poseedores absolutos de su forma de vida, no necesitan ese mirar a la la realidad aparente, a Lizzie. Aunque el último día de la Historia, el Domingo, se levante claro y limpio, no es hasta la tarde, después del telefilme de la sobremesa cuando se muestra a los ojos de las ratas el aspecto gris y fausto de su cuerpo y de su economía. Los árboles, los ranúnculos, como también las putas se alimentan de billetes bancarios. Dependiendo de la Bolsa los días de la semana amanecen borrascosos o anticiclónicos. Todo pasa sin una voluntad colectiva, se trata de un libre arbitrio individual dentro de lo social. En este sentido sería interesante la monodología. También depende de los escaparates, expositores de la moda en formas y colores de los cachivaches, que los días sean prósperos o adversos. Lo que hoy salva la ciudad mañana la destruye. Gracias a los medios informativos el Lunes siempre retorna a tiempo. Afortunadamente han conseguido saturar la capacidad de informacvión del hombre, hombra (ja!). La gran cantidad de noticias que reciben las ovejas, cuando son ratas o individuos, permiten enterarse de todo lo sucedido en el mundo al poco tiempo o al instante o de lo permanente o lo trivial. Sin Historia solo queda el presente (enfrascado en el periodo del Lunes al Domingo) que debe vivirse como un acto inmediato reflexivo en su totalñidad.

"Las obras de Velázquez, Klee, de Shakespeare, Bach, Amstrong, "la odisea", "Don Quijote", Sade, Poe, Kafka, Salinas, Gimferrer..., Desaparecen. Toda gloria hoy es nada. Es que es muy alto el precio.
(Adaptación de una estrofa de Fonollosa)

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